Un gol de Dani Garrido sirve a los albirrojos para doblegar al filial colchonero, más dominadores, aunque sin tantas ocasiones como el equipo de casa, que reclamó dos penaltis que por televisión parecen claros 

El Algeciras CF ha firmado una victoria tan sufrida como prestigiosa ante el Atlético de Madrid B, líder del grupo, imponiéndose por 1-0 gracias a un tanto de Dani Garrido antes del descanso. Los rojiblancos resistieron las embestidas del filial colchonero, reclamaron dos penaltis no señalados y acabaron dejando una de sus actuaciones más sólidas de la temporada en el Nuevo Mirador.

El partido arrancó con el Atlético B manejando la posesión y el ritmo en el centro del campo, aunque sin generar peligro real más allá de un par de despistes defensivos locales que pudieron costar un disgusto. A partir del minuto 14, con un remate desviado del capitán Iván Turrillo, el Algeciras comenzó a soltarse, equilibrando fuerzas y dejando atrás la sensación de dominio visitante.

En esa fase llegó la primera acción clave del choque: un penalti clarísimo sobre Obeng, no señalado por el árbitro pese a unas imágenes del VAR que parecían evidentes. El enfado en la grada fue mayúsculo. El filial respondió con dos ocasiones a bocajarro que Iván Moreno desbarató con intervenciones de muchísimo mérito, evitando el 0-1 en acciones que parecían cantadas.

Tras el descanso, los locales protagonizaron una gran acción combinada entre Iván y Tomás en el minuto 50, que el capitán no tradujo en el 2-0 de milagro y que seria preludio de un tramo en el que el equipo empezó a acusar el desgaste físico. Aun así, el Algeciras reclamó otro posible penalti sobre Rastrojo en el 78’, que tampoco fue señalado. El propio Rastrojo tuvo la sentencia sin portero en los minutos finales, pero su disparo se marchó fuera de manera inexplicable. Algo parecido a lo de Tomás en el último acercamiento del choque. 

Los últimos compases fueron un ejercicio de resistencia. Con el reloj alcanzando el 102´ (90 minutos más los 11 de descuento), el Algeciras defendió con todo, achicó balones y se apoyó en un público entregado para cerrar una victoria de enorme mérito que le sitúa séptimo en la tabla, a tiro de piedra de la promoción.